La noche en que comienza tú historia se intuía repetitiva. Las luces de la Gran Vía daban a entender un ambiente festivo, la gente reía, los jóvenes intentaban entrar a los bares y discotecas con las identificaciones falsificadas, las mayoría de las chicas contribuían al sistema gastando medio bote de maquillaje y los chicos aportabais vuestra donación con la gomina y vuestros siempre recientes cortes de pelo.
En la Plaza Vázquez de Mella la música salía de cada local entre el humo, los gritos y el alcohol. En cada esquina las putas y los yonquis de antaño habían sido sustituidos por los relaciones publicas que llenaban las manos de los visitantes de flyers con las mejores ofertas de la noche.
En la puerta del pub Pasadera en la salida sur de la plaza trabajabas tú, Dani, cargado con tu mochila de flores y 25 años, la voz de la experiencia ya en estos ambientes, hasta que empezara la parte contundente de la noche repartías las invitaciones circulares que tenían impresa la bandera multicolor rodeando a dos chicos besándose tan pegados que sus músculos, trabajados con UVA, esteroides y de paso algo de gimnasio casi no se distinguían el uno del otro. Esta vez en la parte de detrás promocionabais la fiesta de la nueva temporada de Cute Queer, de la cual acudirían dos de los actores del reparto.
Sin embargo por tu cabeza no pasaban las imágenes de los actores famosos ligeros de ropa en una de las tantas escenas de la serie. Desde que habías decidido presentar tu currículo para el trabajo de coordinador de eventos de la sala Fergie, siempre había una serie que promocionar gogós dispuestos a muchas cosas por ascender en la empresa de la noche, la misma música de la temporada intercalada con las incansables clásicas, las fiestas tematizadas –“la fiesta del la foto”, “la fiesta de la espuma”, “de la fresa”, “de los semáforos”, “luces fuera”- y en realidad todo era igual el mismo entusiasmo, la misma sensación de libertad, el mismo grado de alcohol en el cuerpo, el mismo porro de turno rulando por la zona VIP, la misma historia en el baño...
Por supuesto tu desde fuera no lo habías visto igual, cuando con 16 años comenzaste a salir por el ambiente con un rustico carné falso todo parecía perfecto, no había miradas acusadoras mas si te pasabas de diva, donde poder tocar, bailar, mirar cuando te apeteciese hasta que el zapato de cristal se quedara atascado en la alcantarilla de la salida este de la plaza a la mejor hora pero siempre la hora de irse. Sin embargo pasados los años, al entrar a trabajar como coordinador la segunda parte de la historia se había tornado a una película de clase B, en la que el guionista inspirado intentaba darle algo de moraleja algo como “no mezcles en trabajo con el placer”.Una simple y estúpida norma no escrita que no habías sabido cumplir, y ahora pagabas con noches bajo la lluvia intentado hacer pagar a la gente por unas horas de cielo, despierto cuando querrías dormir, sonriendo a quien querrías escupir, escuchando una música que había perdido el sentido hace tiempo. Sin embargo tu mayor error fue contar con el poco dinero que ganabas para pagar la luz y el gas.
El tiempo, el culto al cuerpo, el gimnasio y los días del orgullo gay llenos de cuerpos de estética griega habían moldeado tu cuerpo sin una parte en realidad que pode desechar.
Y es cierto, despertar pasiones fue divertido por un tiempo , un año o dos, pero ahora con tu edad el cuerpo había pasado a un plano secundario. ¿seria cierto el que somos mucho mas capaces de ver las cosas malas antes que las buenas?
En realidad por lo que parece hacia tiempo que nada te llamaba, pero aquella noche si tenias algo que revolvía tu conciencia. Coral llegaba de su exilio de cuatro años que le habían permitido engordar su expediente un idioma y una carera nuevas. Esta era la ultima prenda que te quedaba en el armario. En España todo el mundo tenia claro que lo que menos te apetecía era acabar la noche con una mujer, así de simple, lo dejaste claros, sin reparos por nadie, ¿para que? Hasta el momento la gente se había limitado a sonreírte mientras a las espaldas comentaban lo perdido que estabas, que les aprovechara, los que te importaban o tenían claro lo bien que se lo pasan dos hombres en la cama o les daba completamente igual. Y a Coral... A 8000 Km. de distancia ese dato le importaba menos que nada.
Si bien manteníais una relación por correo electrónico no dedicabais el tiempo a las cosas cotidianas, os gustaba mas comentar lo profundo de lo irrelevante, es decir todo lo contrario a tú vida cotidiana. Mientras repartías pases a tres cuarentones con velos de novia coronados con una polla en cada cabeza una voz te sobresaltó por detrás demasiado cerca de la oreja:
-A ese tipo de gente ni de coña subnormal- susurro Fran lo suficientemente fuerte como para que esos hombres captaran la esencia y perdieras una gran cantidad de clientela- luego me paso la noche tirando pa’ tras a descerebrados borrachos.
-Podríais montar un club- le piensas en toda la cara.
El conecta la relación “tu cara irónica/ descerebrado/ el mismo” y te sentencia:
-Ve a hablar con el jefe, te’stas pasando subnormal.
Fran era uno de los puertas de la Fergie aunque de todos era bien conocido de donde provenía el dinero recaudado, y las horas extra que trabajaba para el jefe, eso al parecer le daba un poder no establecido para gritar, insultar, e incluso citar al jefe del cual había aprendido “todo” lo que sabia.
Boss, así se hacia llamar el jefe (no muy original pero tampoco le pidamos mucho), había nacido amargado, desayunaba limones, comía limones y para cenar tomaba un poco de vinagre justo antes de empezar la ronda nocturna.
Recorriste toda la plaza, cruzaste la calle en la que estaba los garitos que mas levantaban el pie con la edad, recuerdas con estúpida nostalgia cuando todo era mas fácil y la bandera tenia siete vivos colores durante toda la noche, escoltado por el orangután llegaste a la puerta de trabajadores de Fergie, no tan lujosa y glamurosa como la principal pero era lo que tocaba, cruzaste la pista desierta, saludaste al DJ invitado de paso y subiste las escaleras, en el tercer piso saludaste al nuevo relaciones, estaba bueno pero no duraría mucho, le gustaba demasiado bailar, entraste por la puerta corredera a la zona de personal y te dirigiste al fondo del pasillo. De frente a la única puerta lujosa, es mas , la única decente en el piso del personal, te paraste respiraste y entraste. Como siempre sin llamar.

6 comentarios:
hola.
bueno no soy demasiado bueno escribiendo comntarios...y lo hago para q alguno mas os animeies a escribir....no para q leais el mio, ya q leer este primer capitulo de esta histora es bastante mas interesante...y enhorabuena a alex...y animarle a q siga escribiendo cosas asi....asi q poneros a escribir comentarios y le motivareis a el y a su cabecita para q siga escribiendo cosas asi...
un saludo a todos.
Hola soy Nieves. Y como futura escritora sin talento (xd) no puedo opinar de un trazo de historia ya que el principio suele ser lo más convencional ya que sienta las bases de lo que va a venir. Si puedo decir que la historia está bien estructurada (aunque alguna frase - muy pocas - se te pire un poco) y que te da ganas de leer más, que eso, es lo más importante. ¿Qué verá Dani al abrir la puerta? ¿A su amiga del alma Coral? ¿Al jefe esnifando cocaína? ¡Quién sabe! Así que Alex, ya nos estás dando más.
Alex!!!!
que bien escribes!
estoy deseoso de ver cómo continua la historia!! a ver que hay al otro lado de aquella puerta lujosa del pasillo de personal!
yo aspiro a tener otra novela-blog en breve (sólo estoy esperando a terminar los exámenes de la universidad :s)
un abrazote y sigue asi, tio!
Soy un mal educado, te he leido y no te he comentado. Sorry. Me gusta como escribes, como describes el ambiente que hay en ese escenario, la tram y demás. A parte esteticamente ayuda mucho a leer (no como el mio que da pena solo de entrar).
Espero que sigas con ello porque realmente vale la pena
Buenas, gracias por pedirme consejo para esto, me hace sentir alguien con un mínimo de nivel xD. Esta muy bien, al contrario que yo, eres capaz de extenderte en párrafos y no recurrir constantemente al diálogo, cosa que yo mayoritariamente no puedo evitar. Reflejas muy bien el ambiente y sobretodo el cómo se siente el protagonista, que es lo que importa. Espero que me avises cuando publiques el siguiente para poder volver a comentarte ^^
Joer Alex escribes muy bien , como ya te habia dicho, al final me vas a acabar enganchando a tu historia :P sigue asi y aki tendras a un lector asiduo a tus capitulos , al final te metere prisa para acabarlos jijij XD
Saludooos y besitoos ;)
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